Los perros en la vida campesina


A lo largo de generaciones, los campesinos de las tierras zapatistas, se han visto acompañados en su cotidianeidad por una fiel especie que cada mañana, suelen salir de casa acompañando al trabajador del campo, bien sea que éste vaya a pie, a caballo o en los últimos años incluso, en camioneta, el perro sigue siendo incluido para ir todos los días al jornal, y en los caminos de saca de los ejidos, con sus canales, estos animales disfrutan del camino corriendo y bañándose alegremente, se les nota en su rostro la sensación de sentirse libre mientras corren por los grandes campos.

De igual manera, nosotros disfrutamos de la compañía de estos animales, y cada mañana los llamamos al salir. Sin duda alguna el perro juega un papel importante en la construcción social de la vida campesina, bien sea como compañero, o como guía o guardián. Recordemos que, tanto humanos como perros, somos especies sociables que generalmente preferimos la compañía que la soledad, así que, seguramente la compañía del perro nos ayuda inconscientemente a sentir menos pesado el trabajo.

Por otra parte, habría que documentar la importancia que han tenido posibles saberes ancestrales de la gente de los pueblos, acerca de las mejores capacidades que tienen los perros sobre los seres humanos como el olfato y el oído, de los cuales todos sabemos que los caninos los tienen mejor desarrollados, y posiblemente ello nos haga también sentirnos más seguros durante el día si estamos acompañados por un cuadrúpedo.

Quizá en esas capacidades y la necesidad de no sentirse solo han construido a lo largo de los años una relación social del perro con el campesino. Es muy interesante especular de como se fueron construyendo estos vínculos, seguramente más interesante sería documentarlo. ¡Ya nos daremos a esa tarea!

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Esta foto la tomamos hace 5 años en los campos de San Miguel 30.

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Encasquillamiento del canal de riego “El Camarón” del ejido de San Miguel Treinta


El lunes pasado, 15 de diciembre, inició la obra del encasquillamiento del canal “El Camarón”, ubicado en el campo del mismo nombre, en el ejido de San Miguel 30. Es una obra importante para los agricultores de este lugar, ya que la misma reducirá los costos de mantenimiento de los canales, el trabajo y ahorrará agua, al mismo tiempo que mejorará la distribución de la misma; sin embargo, también habrá que considerar la importancia de mantener causes al natural, los cuales no generan ningún tipo de daño a los suelos y benefician incalculablemente los paisajes de nuestros campos.

De momento la obra avanza sin mayores problemas.

Las siguientes fotos muestran un poco el canal antes de iniciar la obra, y después en otras más podemos ver el avance del trabajo en el canal.

Recorrido al Sótano del campo “Los San Juanes” de Santa Rosa 30


Caminando a partir del pueblo de Amador Salazar o San Miguel Treinta por los campos “El Fraile”, “El Camarón” y “Los San Juanes” podemos llegar a un bello lugar de los que nuestra madre tierra protege celosamente con un manto verde. Es otro de los conocidos “Sótanos”. Éste, a diferencia de los demás, no funciona como una recarga de los acuíferos subterráneos, sino como un respiradero de los mismos, ya que en la época de lluvias, algún cause subterráneo revienta y tiene salida en este lugar, y gracias a este brote, los agricultores de la región tuvieron por muchos años agua suficiente para cultivar gran diversidad de plantas como el maíz, arroz, frijol, melón, sandía, jitomáte, etc.

Hoy en día, es muy raro que salga agua de este lugar. Hace nos días, pudimos hacer un recorrido a estos lugares con compañeros del colectivo Miserables Libertarios y pudimos notar como el cause del sótano este año, no ha llegado ni a la mitad. Las causas muy probablemente son los pozos de agua hechos por las inmobiliarias que han rodeado esta región. Además de todo, la poca agua que está saliendo está siendo desviada por un gran tope de tierra que la empresa “Casas GEO”  hizo para que el agua que sale de el Sótano no llegue a su unidad por riesgo a las inundaciones que pudieran darse, tal y como sucedía en otros tiempos cuando las parcelas pertenecían al ejido de Santa Rosa 30.

El sótano aún se conserva, pero al paso que avanzan estas empresas, este lugar peligra en desaparecer. Es decisión de los pueblos originarios que por décadas han cuidado de estos lugares proteger el territorio que es una herencia o patrimonio natural. Las empresas lamentablemente vienen metiendo maquinaria que destruyen nuestros campos, desvían los causes naturales, arrancan de raíz los árboles que tardaron decenas de años en crecer y de un día a otro pueden “limpiar” cualquier lugar. La unidad “La provincia” se encuentra a menos de 500 metros de este santuario de la naturaleza ¿Cuánto vamos a esperar para evitar que avancen?

Bello paisaje desde el campo “El Fraile” de San Miguel 30


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Una muestra de lo hermosa que es nuestra madre tierra. Los bonitos paisajes que nos regala año con año cuando la época lluviosa está en pleno trance. Esta foto se tomó desde el campo denominado “El Fraile”, del ejido de Amador Salazar y nos da una muestra de la belleza del mundo en que vivimos. Hay muchos elementos que admirar, el inquietante movimiento de las nubes, alumbradas por el sol de una tarde calurosa al estilo de la tierra de Zapata, las verdes hojas de un cañaveral que apenas empieza a crecer, un tupido monte tras la parcela y de fondo los cerros pelones, que lucen su mejor momento del año. Por otro lado, en la foto también hay una muestra de la fauna silvestre de nuestros campos. Si se pone atención, se alcanza a ver un ave cruzando el cielo muy cerca del horizonte. Así de hermosa es nuestra madre naturaleza y poquito a poquito y aveces de a mucho en mucho la estamos destruyendo. ¿Y si mejor hacemos algo por cuidarla?

El corte de la vara dulce


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El corte de caña es una de las actividades más pesadas del campo morelense, y tal trabajo lo realizan principalmente personas indígenas traídas por los industriales cañeros principalmente de los poblados más pobres del estado de Guerrero, donde cualquiera acepta el trabajo con tal de ganarse $25 por tonelada de caña cortada. Esta fotografía la tomé en la zafra del 2009-2010 en los campos de Amador Salazar (San Miguel 30).