98 aniversario del asesinato de Zapata


17634861_1319582254776632_3544624443875369167_nEl 10 de abril de 1919, fue asesinado a traición, porque no pudieron hacerlo de otra forma, E miliano Zapata Salazar, el mayor representante campesino de la Revolución Mexicana. Desde entonces se ha creado un arraigo mucho más fuerte de la lucha por la defensa de la tierra en México, la cual hasta la fecha sigue vigente en las luchas de los pueblos en resistencia que luchan contra el despojo capitalista que promueven los gobierno neoliberales con el nombre de “progreso”.

El sábado pasado, 8 de abril, se llevaba a cabo el V Congreso de los Pueblos de Morelos, en el ejido de Moyotepec, municipio de Ayala, Morelos. Ahí, uno de los participantes afirmaba que “hoy el enemigo común de los pueblos ya no se llama haciendas, se llama megaproyectos”, y en estos incluía a la megaminería, proyectos carreteros, inmobiliarios y energéticos, como la termoeléctrica con sus respectivos acueducto y gasoducto.

En el Congreso, se formaron dos importantes comisiones quienes pronto anunciarán el plan de acción de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, una por la lucha en defensa del agua para los pueblos y otra del Observatorio Internacional en su versión Morelos por los Derechos Humanos, éste último para vigilar la violación sistemática de los derechos de los pueblos en la defensa de su territorio, ya que esta situación ha sido repetitiva por parte de todos los gobiernos.

En 1910, los pueblos de morelos se unieron por quitar a los hacendados del poder que gozaban y con el cual explotaban al campesinado morelense, y hoy debemos saber nuevamente que, si no nos unimos de la misma forma, morelos pronto será nuevamente de grandes terratenientes a quienes el gobierno les está entregando las tierras.

En estos momentos, en Chinameca, está por comenzar la conemoración “oficial” del gobierno del estado de Morelos, lo cual, desde los pueblos zapatistas, condenamos y denunciamos como una burla hacia los herederos del legado zapatista, porque ellos, el gobierno fue quien lo asesino y hoy tratan de hacer de su nombre un emblema para su legitimación.

La conmemoración a Zapata, no se encuentra en los honores que hoy Graco le hace en Chinameca, está en la lucha del día a día de los pueblos que resisten en contra de los megaproyectos, está en el campesino que se niega a vender su tierra a los nuevos terratenientes, está en quien sigue sembrando su parcela y no se apena de su origen campesino.

TIERRA Y LIBERTAD

¡Zapata Vive y la Lucha Sigue!

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A 97 años del asesinato, ¡Zapata vive!


Desde las memorias más antiguas de nuestros tiempos, mucho antes de la llegada de los españoles, hablamos de aproximadamente 1000 años A. C. (como se suele decir), las culturas que habitaban aquí se dedicaban al trabajo con la tierra, a sembrar maíz, calabaza, frijol, chile con amplios conocimientos sobre agricultura y sistemas de riego. Aquellas culturas eran autosuficientes, pues producían sus propios alimentos.

La llegada de los españoles a México, marcó una nueva época y concepción distinta de la tierra y las formas productivas. Trajeron un nuevo producto, la caña, un producto que necesitó de la industrialización y la esclavización de los pueblos indígenas de Morelos.

Las necesidades a partir de entonces fueron distintas, la caña no se producía para el autoconsumo, sino para la reproducción de dinero y desde entonces, los Europeos siempre han tratado de menospreciar las formas tradicionales del trabajo campesino que tenían nuestros ancestros, siempre han tratado de hacer menos nuestras formas de organización comunitaria.

Por eso a lo largo de los siglos, desde 1492 que los españoles pisaron suelo mexicano, han hecho todo lo que está en sus manos para arrebatarnos las tierras, porque según ellos, no somos capaces de sacarles  el máximo provecho, no tenemos ni las tecnologías ni la visión de desarrollo como ellos para exprimir la tierra hasta la última gota, y por eso creen que es mejor que se las dejemos para que ellos lo hagan y nosotros únicamente seamos sus peones, sus esclavos.

Pero desde entonces también siempre existieron en nuestro territorio morelense hombres y mujeres que han luchado contra el despojo. A lo largo de la historia siempre ha habido gente que se han resistido al despojo de nuestros pueblos y han defendido lo que nos pertenece.

Los europeos, muy civilizados y muy nobles y buenos siempre han dicho de los indios que somos violentos y que no entendemos con palabras y siempre han dicho que los revolucionarios somos bandidos.

El 10 de abril de 1919 fue asesinado a traición Emiliano Zapata Salazar, el ícono más importante de la lucha campesina no sólo en Morelos, sino en todo México. ¿Pero por qué la figura e imagen de Zapata es tan respetada por todos los mexicanos? ¿Por qué su prestigio elevado?

Emiliano Zapata nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, hijo de una familia de ascendencia campesina y humilde, y sobre todo, luchadora por la defensa de la tierra que durante generaciones habían combatido a los caciques que querían despojar a los pueblos de Morelos de sus tierras y convertirlas en haciendas azucareras.

Desde joven Emiliano siempre se mostró humilde y atento con la gente de su pueblo, cuando el veía que los hacendados le quitaban sus tierras a los indígenas y el gobierno solapaba aquellas acciones él se indignaba y decía que cuando el fuera mayor iba a luchar contra ellos para devolverle a sus paisanos lo que les habían quitado injustamente.

Y cumplió su palabra, cuando la llama de la revolución empezaba a encenderse, en Anenecuilco hicieron una asamblea para elegir al calpuleque del pueblo, es decir, aquel a quien iban a encomendar la labor de luchar al frente en la revolución. Lo eligieron los más viejos del pueblo, los que más experiencia tenían y le entregaron la responsabilidad de dirigir la revolución.

Zapata cumplió su palabra y fue el más digno representante del pueblo Morelense. Se unió a Madero para hacer la revolución, y cuando vio que él sólo quería llegar a la presidencia para sus propios intereses y no le repartió la tierra a los campesinos, se volvió a levantar en armas contra él.

Cuando el gobierno de los constitucionalistas de Venustiano Carranza en 1914 le ofreció ser jefe de la policía federal con tal de que traicionara a su pueblo, él se negó y siguió combatiendo. Incluso cuando junto con Francisco Villa tomaron la Ciudad de México y el palacio de gobierno, Zapata no quiso sentarse en la silla presidencial porque decía que ese era el lugar desde donde se tiranizaba al pueblo.

 Por eso la gente lo apreció tanto, porque nunca los traicionó, nunca se vendió y personas que se resisten a estirar la mano para traicionar a su pueblo no hay muchas. Por eso el gobierno nunca lo pudo matar en combate, porque los pueblos siempre lo protegían, cuando ya lo iban a agarrar, la gente se arriesgaba a esconderlo en sus propias casas. Por eso el 13 de agosto de 1916, el pueblo de Tlaltizapán prefirió ser masacrado por el ejército federal antes que entregar a su jefe.

El gobierno mató a más de trescientos lugareños porque nadie les quiso decir dónde tenían escondido a Emiliano, y por eso, nunca lo pudieron matar en combate, sólo a través de una cobarde traición el 10 de abril de 1919, cuando un general del ejército se hizo pasar por su aliado y con engaños, hizo entrar a Zapata a la hacienda de Chinameca y ahí toda la tropa disparó contra él.

Pero los revolucionarios siempre hemos dicho una cosa, nosotros somos semilla, y como semilla, a Zapata no lo enterramos, lo sembramos y su legado ha florecido, y el zapatismo es un movimiento revolucionario internacional. La figura de Zapata es conocida en todo el mundo porque todavía habemos quienes no nos rendimos en continuar su lucha y la de todos nuestros ancestros.

El gobierno dice respetar también la figura de Zapata y hoy lo festejan. Ellos festejarán porque lo mataron, nosotros no festejamos, conmemoramos, y conmemoramos todos los días luchando contra el despojo. Han querido borrar de nuestras memorias esta lucha, pero como nunca han podido, se han visto en la necesidad de respetar esta historia también.

Gracias a la lucha de Zapata y muchos otros que dieron su vida durante la revolución, en 1917 se inscribió en el artículo 27 el reparto agrario y la dotación de ejidos de forma que no se pudieran vender para que no hubiera forma de que se hicieran nuevos caciques que compraran a los campesinos sus parcelas, por eso no se podía vender antes el ejido.

En 1992, Carlos Salinas de Gortari hizo una reforma agraria, la cual le quitó al ejido esa característica y desde entonces el ejido ya se puede vender, y empezaron a aparecer los nuevos caciques. Ya no son hacendados, ahora son empresarios que compran decenas de parcelas para sembrar minas, termoeléctricas, unidades habitacionales, carreteras con el mismo discurso que tenían cuando nos conquistaron los españoles, que todo es por el progreso, porque nosotros los indios no tenemos esa visión de hacer algo productivo con lo que tenemos.

Hoy quieren que pensemos que no nos lo están quitando sino que nos lo compran legalmente. Pero en complicidad con el gobierno, los empresarios nos despojan de la tierra cuando el gobierno hace leyes y reformas para que los productos del campo ya no tengan valor, y para que los empresarios gringos y españoles puedan entrar libremente a nuestro país a vender sus productos y a invertir en proyectos mineros y energéticos.

El legado de Zapata sigue vivo en la lucha de nuestros pueblos contra ese tipo de despojos. El legado zapatista, campesino y combatiente está hoy en Huexca que lucha contra la termoeléctrica, en Amilcingo y Jantetelco luchando contra el gasoducto,  en las Piedras y Apatlaco que luchan contra el acueducto que les va a quitar el agua a los ejidos de Ayala, Cuaulta, Yautepec y Tlaltizapán, en Coatetelco y Miacatlán que luchan contra la minera que va a destruir la Zona Arqueológoica de Xochicalco, en Tepoztlán que está luchando contra la autopista que va a destruir sus cerros y en tantos pueblos que día a día construyen su autonomía y no se dejan engañar por quienes aseguran traer el progreso e invitan a los pueblos a salir del atraso en el que viven.

Zapata vive, la lucha sigue!!!

Ni un paso atrás!!

Conmemoración del natalicio de Zapata en la UNICAM Sur, Atlacholoaya


Este  8 de agosto se cumplió un año más del natalicio de la figura más representativa que nos identifica como morelenses, Emiliano Zapata, un luchador revolucionario que sigue presente en la memoria de quienes hoy en día, no sólo en Morelos, sino a lo largo de todo el país, siguen peleando en defensa de su tierra y territorio.

En la región sur del Estado de Morelos, pudimos estar presentes en la UNICAM Sur, ubicada en el pueblo vecino de Atlacholoaya, donde se reconoció la importancia de seguir trabajando las tierras que heredó la revolución y de apoyar la lucha de los pueblos en resistencia. Así mismo se hizo un recuento de episodios de la revolución del sur, comandada por el General Zapata y se tocó el tema del rescate de nuestras semillas tradicionales ante las transgénicas, entre otras cosas.

 

 

Conmemoración del natalicio de Emiliano Zapata en UNICAM, Atlacholoaya


Por la red nos hemos encontrado con esta convocatoria y queremos ayudar a difundirla.

¡Zapata Vive!

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Se lleva a cabo asamblea regional en Santa Rosa 30 sobre la Ley de Aguas y los megaproyectos en Morelos


Con la participación de 18 comunidades de la región sur del Estado de Morelos, el día de ayer 24 de julio del 2015, se llevó a cabo una asamblea informativa en Santa Rosa Treinta, municipio de Tlaltizapán, para dar a conocer algunos de los puntos más importante de la “Ley de Aguas Nacionales” que pretende imponer el gobierno federal al pueblo mexicano, la cual era el primer paso para la privatización del agua. Así mismo se dio a conocer una propuesta ciudadana, impulsada por comités comunitarios y asociaciones civiles del agua, en la cual destacan los puntos de la participación de las comunidades en la gestión y distribución del agua.

Por otra parte, otro de los temas que se tocaron fue la imposición de megaproyectos en el estado de Morelos, ya que estos ya empiezan a despojar a las comunidades no sólo del agua, sino de la tierra, el aire, su cultura y su tranquilidad como pueblos originarios. Es por ello que se hizo un llamado a todos los asistentes, un aproximado de 300 personas, a la unión como pueblos, a la solidaridad con aquellos que hoy resisten ante todo este clima de despojo.

Las comunidades participantes fueron principalmente Santa Rosa 30 y San Miguel 30, pero también asistieron de Xoxocotla, Bonifacio García, El Mirador, Zaragoza, Zacatepec, Otilio Montaño, Alpuyeca, Pueblo Nuevo, Temimilcingo, Poza Honda, Tlaltizapán, Jojutla, Tecamac (Estado de México), Benito Juárez, Huatecalco y Tetelpa, de entre los cuales estuvieron presentes comités de agua potable, comisariados ejidales y ayudantes municipales.

Las propuestas fueron apoyar las distintas luchas, impedir la construcción de más unidades habitacionales en la región, pero sobre todo, apoyar a nuestros comités de agua potable para evitar la municipalización y posteriormente la privatización. Para ello, se llevarán a cabo algunos talleres comunitarios para comités de agua potable, aunque estos serán abiertos a todo el público, para que así todos podamos apoyar en cualquier problema. Estos con el fin de defender algo que es de la comunidad, ya que recordemos que la instalación de la red de agua potable en nuestros pueblos, fue algo que le costó al pueblo mismo y por ello se hace un llamado su defensa en manos de la comunidad.

El primer taller se llevará a cabo en día 22 de agosto a las 10 de la mañana y hacemos una atenta invitación muy en especial a los comités de agua potable, pero también al público en general a participar en él (el lugar está por confirmarse). Entre una de las cosas que nos enseñarán será la forma de poder constituirse como una asociación civil, y técnicamente consejos del manejo del agua, cloración, reparación de tuberías, manejo contable del recurso económico, etc.

Aquí dejamos algunas fotos y videos del evento… para que quien no fue, pueda conocer un poco de lo que se dijo en aquella asamblea.