Fotoreportaje: las casas más afectadas en San Miguel 30 por el sismo 19SMX


22290509_1902773116711155_554220811_nÉstas son algunas de las viviendas mas afectadas en San Miguel 30 por el temblor del 19 de septiembre, a las cuales la brigada comunitaria que se organizo en el pueblo ha tratado de apoyar con los víveres que han llegado. Pero esto no se termina hasta que todxs tengan nuevamente un techo, para lo cual también buscaremos la forma de apoyar a las familias afectadas con un carácter meramente solidario y no filantrópico, como han pretendido hacerlo o mostrar parecer hacerlo los políticos. Más bien, proponemos el trabajo colectivo para ayudar a los afectados a que se recuperen como familias que forman parte de la comunidad, ya que como nuestra historia nos lo demuestra, nuestros procesos constructivos como pueblos se han desarrollado bajo el trabajo colectivo, donde actualmente tenemos de ejemplo las fatigas que se llevan a cabo en el recinto ferial, en el panteón o en los canales. Pero nuestra historia nos hace ver que incluso el levantamiento de viviendas se ha hecho con los mismos parámetros organizativos:

Paula Batalla, la valiente jaramillista que pasó gran parte de su vida en San Miguel 30, describe en su autobiografía como fue que ella tuvo una casa cuando llegó aquí. Toda la gente del pueblo se reunió en el terreno que se le asigno y trabajaron toda la mañana construyendo una casa. Al terminar, cada familia llevó algo de su casa, una cazuela, una cuchara, una cobija, etc., y luego se la entregaron a Paula… ¿Se habrá perdido ya esa forma de expresión solidaria?

La fotos que mostramos a continuación, son de algunas de las casas que encontramos más dañadas en el pueblo, perteneciantes a las personas que también enlistamos, a las que se ha tratado de apoyar con los víveres que quienes no tuvieron afectaciones han aportado y con los aportes que nos han llegado de otras partes. Lxs invitamos a seguir apoyándolos, y para ello que mejor que visitarlos para ofrecerles cualquier tipo de ayuda. En un pueblo tan pequeño como el nuestro, seguramente alguno de ellxs es nuestro vecino, amistad o familiar:

  • La vejiga
  • Doña Sarita
  • Techi
  • Juana Neri
  • Juan Rico
  • Andrés el chino
  • Tonchi
  • La cuya
  • Camerino Manzanares
  • Doña Vicenta
  • Entre otrxs que desconocemos sus nombres o apodos, pero que más allá de problemas personales o diferencias en otras ocasiones, hoy requieren el apoyo de su pueblo para volver a empezar…

“¡¡Es una buena oportunidad para que de los escombros construyamos un Morelos nuevo!!”

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Comparsa “Tierra de Zapata” invita a celebrar su 3° aniversario


Como ya es tradición, la comparsa de chinelos “Tierra de Zapata” celebrará su tercer aniversario, apoyando las fiestas del pueblo en la entrada de flores para San Miguel.

Participa y acompaña a tu comparsa en este recorrido que partirá de la base de combis hacia la iglesia, el 28 de septiembre del 2017 a partir de las 5 PM.

3 aniversario

Llegan madres de Ayotzinapa a Zacatepec


21706134_1892172457771221_1112816738_oEs lunes 11 de septiembre, a unos días de cumplirse tres años de la desaparición forzada de 43 normalistas de Ayotzinapa, una comitiva de los padres de los estudiantes desaparecidos llega a Morelos para hacer, en coordinación con la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, un recorrido por los pueblos en resistencia del estado, para compartir experiencias de lucha con lxs morelenses.

Después de su llegada a Zacatepec, se trasladaron a la comunidad de Tetelpa, para tener una reunión de intercambio de experiencias con la región sur del Estado. El día de mañana desde temprano, se trasladan a Jojutla para bu

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scar un espacio en la radio local, la señal 152, esperando que su voz y su palabra, puedan llegar a más personas de la zona. Posterior a eso, habrá una rueda de prensa en la Casa Comunitaria Julio Chávez López y después se trasladarán al plantón que mantienen habitantes de Apatlaco, en resistencia contra el acueducto que pretende llevarse el agua del río cuautla a la Termoeléctrica de Huexca en el municipio de Yecapixtla, proyecto energético a cargo de la CFE, gobierno del Estado y trasnacionales españolas.

También pasarán por la escuela normal de Amilcingo, por Axochiapa, Tetelcingo, Tepoztlán y cerrarán su visita el jueves 13 en Cuernavaca, donde se realizará la marcha del grito de los excluidos.

En Zacatepec se recibieron muestras de apoyo de la gente que en el Zócalo presenció la llegada de dos madres de los estudiantes de Ayotzinapa y se les expresó la solidaridad y el acompañamiento en está lucha que es de todos y es la misma, contra este sistema que oprime y de una u otra manera, nos golpea a todos, destruyendo nuestros pueblos, nuestras formas de vida comunitarias y desapareciendo a nuestrxs hijos, hermanos y amigxs.

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Proyectos carreteros, las vías de la aceleración en la retórica del progreso


Los proyectos carreteros modernos suelen proyectarse para el sentido común de las mayorías, como una muestra del progreso de las sociedades. Un progreso entendido como sinónimo de superación, de avance de un estado de cosas a otro mejor. Es así como se ha significado tal concepto que ha sido introducido en la retórica de las políticas públicas, en donde toda obra de infraestructura impulsada por el gobierno y por grandes empresas, se muestran como lo mejor que le puede pasar a los pueblos para que estos se inserten en un proyecto de desarrollo que les ayudará a ser modernos, a encajar en el proyecto de la modernidad globalizante que se impone a las circunstancias mundiales.

En el caso de los proyectos carreteros, éstos se muestran como parte de políticas de infraestructura en beneficio de la gente que vive en los pueblos y comunidades en donde las nuevas carreteras y autopistas van a pasar. La narrativa utilizada señala como dichos proyectos permitirán a los habitantes de dichos lugares, acercarse en tiempo y espacio a las ciudades, y viceversa.

Y ciertamente las carreteras y autopistas modernas, permiten que haya más servicios, que uno pueda llegar más rápido a su trabajo en la ciudad, que se pueda tener acceso a productos que ahora ya pueden llegar hasta la comunidad, incluso que pueda haber industria en el pueblo, porque como ya va a estar bien comunicado, los inversionistas se pueden fijar en ese pueblito que deja de estar olvidado y escondido, y sobre todo, con el auge del turismo como industria, de lo cual se dice que trae circulación de la economía en una comunidad que quizá antes apenas subsistía.

Podemos notar entonces, que parte de la idea tiene que ver con la aceleración que permite acortar el tiempo, hacer más rápida la ida y la venida, avanzar. Pero ese avanzar no significa solamente el ir más rápido a nuestros empleos a las escuelas, a las compras en la ciudad. Implica también la aceleración del avance de los pueblos hacia el progreso. El capitalismo quiere todo rápido y sin obstaculos. Si un bosque estorba para poner una carretera que posibilite el desarrollo, el bosque se quita, si es un río, se quita, si es un cerro, se quita. La transformación del paisaje también es rápida, todo en beneficio de los pueblos, indica el discurso progresista.

Reinhart Koselleck (Aceleración 37-40) explica como a partir del proyecto de ilustración de la sociedad occidental y con el progreso tecnico-científico, el ser humano tomó el timón de su propia salvación, la cual hasta entonces había estado en manos de las religiones y de dios, quienes les tenían al final de sus vidas, la salvación eterna. Para entonces, el hombre ilustrado decide construir su propia salvación, y qué mejor que hacerlo rápido. “Los progresos en la ciencia y la cultura, así como su difusión, se producen cada vez más deprisa. Aunque el tiempo de la naturaleza permanezca igual a sí mismo, el contenido creado por los hombres se realiza de manera acelerada” (Koselleck, Aceleración 39-40).

De ese modo el hombre se convierte en sujeto de acción. Su papel deja de ser pasivo y se hace activo, creador de su propio progreso y salvación. En este sentido, el hombre utiliza el tiempo natural para medir la cantidad de logros alcanzados en el menor tiempo, todo como parte de su paso veloz.

Ya antes de la introducción de máquinas en el sistema productivo, es decir, en los inicios de la época preindustrial encontramos experiencias sociales extrapolíticas de aceleración, que preludian la próxima Revolución industrial. Los coches y los caballos pudieron casi duplicar su velocidad gracias a la mejora de calles; la navegación fluvial registró, gracias a la canalización, un considerable aumento del volumen de actividad por unidad de transporte y espacio de tiempo. La transmisión de noticias se aceleró enormemente en el siglo XVIII, gracias al correo , a la prensa y finalmente a la telegrafía óptica, mientras que también la técnica de la navegación con vela progresó de tal manera que en el siglo XIX, los barcos de vela más rápidos superaban en velocidad a los primeros barcos de vapor (Koselleck, Aceleración 65).

Todos esos ejemplos citados por Koselleck, dan muestra de como en el siglo XVIII se intensifica el ritmo de vida social con una dirección económico-burguesa. Esto porque, todos esos progresos, todos esos avances tecnico-científicos, tenían un objetivo económico antes que social. Si desde cierto punto de vista, el arreglo o ampliación de carreteras, lleva a las personas más rápido a su trabajo en la ciudad, es porque todo un sistema económico requiere que la manos de obra de los pueblos, que antes tenían economías de supervivencia y autonomía, ahora deben trasladarse a la ciudad para para que las grandes industrias produzcan, generando de ese modo, dependencia económica de los pueblos hacia la economía capitalista.

Es cierto también que muchos nuevos servicios y productos llegan a los lugares a donde hay nuevas y mejores vías de comunicación; sin embargo, esos servicios y productos tienen una finalidad también económica. Y una vez más la producción de dependencia capitalista aparece. Ahí en donde la gente de los pueblos que hace diez años apenas y tenía acceso a un teléfono celular, ahora no pueden vivir sin él, (claro, con internet, si no no sirve).

Y encima de todo los megaproyectos capitalistas, y para el caso específico, los proyectos carreteros, son descritos como proyectos salvacionistas que desde el primer mundo tren a los subdesarrollados. “Está de moda exigir que las naciones ricas transformen su maquinaria bélica en un programa de ayuda al desarrollo del tercer mundo”(Illich, Alternativas 55).

Hay que tener en cuenta que la idea de que hay un “primer mundo” y un “tercer mundo”, uno desarrollado y otro subdesarrollado, es una idea proveniente del choque de culturas occidental y americana, donde la primera colonizó a la segunda, a la cual denominó primitiva, atrasada e incluso, salvaje, y desde el siglo XVI comenzó un proyecto civilizatorio para salvar de su condición de salvajismo y atraso a las civilizaciones de las tierras americanas. Ese proyecto civilizatorio implicaba también la colonialidad del saber, un programa de colonialidad epistemológica, en donde los sistemas de conversión y de educación de los indios nos enseñaron a pensar así, que nuestros colonizadores son modernos y superiores, y nos obligó a ver en ellos un modelo a seguir, un ideal a alcanzar, y a la vez, nos enseño a representarnos a nosotros mismos como una muestra del atraso el cual debemos superar.

En esta concepción moderna del mundo el enlatamiento de productos es lo funcional. Aquello que ha pasado por estándares de calidad, incluidos los servicios como la salud y la educación. Pero también los autos que nos permiten hacer un buen uso de esas autopistas que pretenden acortar nuestros tiempos.

Las fábricas, los medios de comunicación, los hospitales, los gobiernos y las escuelas producen bienes y servicios especialmente concebidos, enlatados de manera tal que contengan nuestra visión de mundo. Nosotros –los ricos– concebimos el progreso en términos de la creciente expansión de esas instituciones. Concebimos el perfeccionamiento del transporte en términos de lujo y seguridad enlatados por la General Motors y la Boeing bajo el aspecto de automóviles estándar y aviones” (Illich, Alternativas 56).

La distribución de estos productos parecieran ser una muestra del humanitarismo y de la buena salud de las personas; sin embargo al adquirirlos o usarlos, rara vez se piensa en el impacto a la naturaleza que ese simple producto generó para llegar a nosotros. Quizá la planta de autos generó miles de empleos asalariados para miles de ciudadanos que anteriormente no generaban capital, sino que subsistían, y a la vez, esa planta requirió la devastación de terrenos para su implementación. Ahora la gente necesita amplias carreteras para poder usar su coche y poder hacer uso de la industria turística, misma que produce gentrificación, es decir, desplazamiento de la gente originaria de los pueblos por gente con capital dispuesta a invertir en la industria turística.

Por otra parte, el uso de automóviles particulares significa a la vez, imposibilitar a decenas de personas tener buen transporte público, y hay que tomar en cuenta que en América Latina, son constados los individuos que pueden costearse un auto moderno para poder utilizar las carreteras modernas, lo cual significa que en vez de generar desarrollo, se genera cada vez más subdesarrollo, porque habiendo esos contados individuos que tienen un auto cómodo y seguro para trasladarse, existen miles que se ven en la necesidad de utilizar transportes públicos incómodos e inseguros.

En Morelos existen en la actualidad diferentes proyectos carreteros que están representando diferentes conflictos sociales. Uno de ellos y el más visible, el de la ampliación de la autopista “La pera-Cuautla”, el cual recientemente devastó miles de árboles, por lo que pobladores de Tepoztlán y algunas organizaciones sociales realizaron un plantón que hasta la fecha permanece exigiendo a las autoridades la cancelación de la obra.

Se encuentra también la autopista Siglo XXI, la cual atraviesa todo el estado de Morelos. Esta obra tuvo un espontáneo conflicto cuando en Tlaltizapán se encontraron restos arqueológicos; sin embargo, cuando con maquinaria pesada, la empresa encargada en complicidad del gobierno estatal y municipal destruyeron todos los vestigios, la lucha contra esa autopista se frenó, como si las ruinas fueran lo único importante de defender, cuando hay toda una riqueza natural en los cerros que esa autopista está devastando y cultural en los pueblos de sus alrededores. Intermitentemente, ejidatarios de diferentes municipios como Tlaquiltenango y Jojutla, protestan contra la obra, pues destruye canales y caminos que utilizan para sus labores diarias sin responsabilidad y sin reparación de daños.

Como lo decía en un principio, cuando el progreso viene, destruye todo lo que se atraviesa, sin importar qué sea, nada detiene al progreso que se impone ante cualquiera y exige su lugar. Pero además argumenta que es por el bienestar de todos, porque su llegada permite el desarrollo de las comunidades. Otro ejemplo, y también muy sonado recientemente, es el famoso “paso expres tlahuica”, terminado e inagurado hace unos meses por Enrique Peña Nieto en compañía de Graco Ramírez, y que significó la ampliación a diez carriles de la autopista del sol en la zona de Cuernavaca, pensando que con ello se solucionaría el caos vial que se produce a diario, dado que los cuatro carriles anteriores parecían insuficientes.

Dicha ampliación representó también graves afectaciones a vecinos del paso, que vieron afectadas por la obra, las estructuras de sus casas, y para lo cual también fueron talados cientos de árboles, transformando el paisaje que ya se veía con poca vegetación y que ahora se ve completamente gris, homogéneo. Su panorama refleja lo que el progreso ha significado a lo largo del tiempo a los pueblos, la fragmentación y adaptación a los procesos desarrollistas.

Hoy, dicha obra que costó miles de millones de pesos, se ha visto colapsada por la tragedia del socavón que cobró la vida de dos personas que se trasladaban a su trabajo una madrugada, mientras llovía y cuando por la defectuosa planeación de la obra, ésta se vino abajo, y hoy, nadie, ni el gobierno del Estado, ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes están dispuestos a aceptar responsabilidad alguna, echándose la bolita constantemente unos a otros, asegurando sancionar a los culpables, pero tapándose los ojos y oídos cuando se les señala como culpables con las pruebas en la mano.

Y los cambios inmediatos no son los únicos que pueden afectar la transformación del paisaje y los cambios sociales y económicos estructurales de los pueblos. Generalmente una carretera nueva o mejorada, es el principio de un proyecto planificado con anticipación a futuro. Es decir, posterior a la carretera, vienen los centros comerciales, las industrias, el turismo, los fraccionamientos, que modifican por completo las formas en como la mancha urbana crece de manera espontánea, como se ha venido transformando desde hace décadas, es decir, de manera lenta y en donde a pesar de todo, predomina el verde de los árboles. La urbaniación planificada en cambio, arrasa todo en un instante, su construcción es acelerada y casi elimina el color verde del paisaje, predominando el color del cual sean las construcciones.

El concepto de planificación encarna la creencia que el cambio social puede ser manipulado y dirigido, producido a voluntad. Así la idea de que los países pobres podrían moverse más o menos fácilmente a lo largo del camino del progreso mediante la planificación, ha sido siempre tenida como una verdad indudable, un axioma que no necesita demostración para los expertos del desarrollo y de diferentes layas” (Escobar, El fin 55).

Tenemos entonces que la idea de “planificación” es anclada también al proyecto del desarrollo a manera de pensar el mundo como manejable y adaptable para las necesidades humanas; sin embargo nos preguntamos, ¿las necesidades de quién? Porque antes que producir un bien común de mejoramiento social, la planificación responde a intereses económicos y de dominación para el capitalismo.

No se puede mirar el lado luminoso de la planificación, sus logros modernos -si hubiera que aceptarlos-, sin ver al mismo tiempo su lado oscuro de dominación. La administración de lo social ha producido sujetos modernos que no son solamente dependientes de los profesionales para sus necesidades, sino que también se ordenan en realidades -ciudades, sistemas de salud y educacionales, economías, etc.- que pueden ser gobernadas por el Estado mediante la planificación. La planificación inevitablemente requiere la normalización y la estandarización de la realidad, lo que a su vez implica la injusticia y la extinción de la diferencia y de la diversidad”. (Escobar, El fin 58).

Eso es claro, porque la planificación homogeneiza las formas de vida de grupos que tienen costumbres y formas de vida distintas entre sí, para amoldarlos a una forma de vida única que se proyecta como mejor, esa forma de vida de sometimiento, dependencia y y hábitos estándar de consumismo.

Un claro ejemplo en Morelos que tenemos bien presente, es la ampliación de la carretera Zapata-Zacatepec, la cual se comenzó a desarrollar cuando Sergio Estrada Cajigal era gobernador. Dicho proyecto se mostró como un beneficio para los pueblos de la región sur, quienes podrían llegar de forma mas rápida y segura a sus lugares de trabajo en la zona norte del estado, en especial a la parte industrial en Jiutepec, pero también a la capital.

Hoy, a más de diez años, esa carretera ha significado la completa transformación del proceso urbanizador, llenando de unidades habitacionales montes y campos que antes fueron de cultivo, afectando con aguas negras a las poblaciones originarias y desviando causes de agua y caminos sin que las autoridades hagan nada al respecto, mostrando con ello la completa complicidad con las empresas que adquieren permisos irregulares e ilegales para destruir las formas tradicionales de vida de los pueblos. Esa misma ampliación también significó la instalación de una serie de tiendas OXXO, una cadena comercial capitalista que ha representado un golpe duro para los pequeños comerciantes locales.

En ese contexto, no nos extrañaría que sigan llegando inversionistas a las orillas de esta carretera que ha traído “progreso” a los pueblos sureños. Otro ejemplo es la carretera ampliada que va de Alpuyeca a Jojutla, que pasa por Xoxocotla, donde recientemente abrió una tienda supermercado, sabiendo que en dicha comunidad existe el tianguis semanal más grande de la región. Esa carretera, también tenía planificada la urbanización acelerada en el cerro de la tortuga, donde Casas GEO quiso construir una unidad habitacional; sin embargo ahí, la lucha del pueblo de Tetelpa no permitió dicho proyecto.

Arturo Escobar explica como a partir de la segunda guerra mundial, la cuestión del desarrollo en manos de expertos en ese ámbito significó

establecer ciertas condiciones estructurales y conductuales, usualmente a expensas de los conceptos de acción y cambio social existentes en la gente. Frente al imperativo de la “sociedad moderna”, la planificación involucraba la superación o erradicación de las “tradiciones”, “obstáculos” e “irracionalidades”, es decir, la modificación general de las estructuras humanas y sociales existentes y su reemplazo por nuevas estructuras racionales. Dada la naturaleza del orden económico de la postguerra, esto equivalía a crear las condiciones para la producción y reproducción capitalistas (Escobar, El fin 60).

Y eso se visibiliza en como la gente del campo vende sus tierras a las empresas que hacen los cambios de uso de suelo1 y ponen cemento en lo que antes se usaba para sembrar, y ahora la gente que trabajaba su tierra (o sus hijos), necesita trasladarse a la ciudad y proletarizarse, e incluso, aunque no vendan su tierra, el trabajo campesino se dificulta cada vez más por la contaminación de las aguas y suelo o por la insuficiencia de agua para los riegos.

Se refleja también cuando las pequeñas tiendas se ven obligadas a cerrar porque el OXXO acapara la mayoría de las ventas. Se ve en las personas que en vez de hacer circular la economía localmente en un tianguis, ahora van a supermercado que lo abarca todo. Está ahí en donde quienes logran costearse una casa geo, dejan de participar en las actividades comunitarias que significaba estar en un pueblo, porque la vida en un fraccionamiento se ve individualizada, producto de la gentrificación que obliga a los originarios a moverse porque la gente con capital los desplaza de esos lugares rústicos y bonitos que son más rentables si se utilizan para el turismo que para vivir. Para vivir es que construyen los fraccionamientos, para facilitar todas esas labores plantan carreteras y mejoran servicios.

Tenemos entonces que, los proyectos carreteros son la base de la infraestructura para un proyecto mucho más grande medidamente planificado y racionalizado, que requiere la implementación del desarrollo de las comunidades y pueblos, el progreso, el cual es pensado en términos económicos antes que sociales y que hace uso de las necesidades vitales de las poblaciones, asumiendo una postura filantrópica en su discurso salvacionista para construir un mundo de manera vertical, en vez de construir horizontalmente junto con los pueblos a los cuales se pretende sacar de “su atraso” de la manera más raída posible.

Bibliografía:

Escobar, Arturo. El final del salvaje. Bogotá: CEREC, 1999.

Illich, Iván. “Alternativas”. En Obras Reunidas I. México D. F.: F.C. E., 2006.

Koselleck, Reinhart. Aceleración, prognosis y secularización. 1a ed. Valencia: PRE-TEXTOS, 2003.

1Esto es posible gracias a la reforma agraria de 1992, cuando Carlos Salinas de Gortari, modificó la constitución para posibilitar la venta de ejidos y su transformación a propiedad privada.

Policía de Jojutla agreden y arrebatan mercancía a comerciantes


Una camioneta del Ayuntamiento de Jojutla, escoltada por una patrulla, se detuvieron frente a la zapatería “canadá”, en el centro, donde una familia de comerciantes vende churros azucarados y donas. Esto sucedió al medio día de éste miércoles 5 de de julio.

De la primera camioneta se bajaron tres hombres quienes arremetieron violentamente contra el pequeño puesto y subieron con todo y la mesa la mercancía de los vendedores a la camioneta, dejando pedazos de churros y donas tirados en el suelo, para después arrancar la camioneta y escapar como cualquier delincuente común que arrebata y corre, pero a diferencia de ellos, éstos realizaron su acto con la protección de la ley de su lado.

Los comerciantes salvaron un poco de la mercancía que lograron arrebatar entre forcejeos con la policía, pero la indignación y la impotencia ante los hechos de autoritarismo es lo que más golpea.

De acuerdo con los comerciantes afectados, el hecho fue un acto de venganza, dado a que en los últimos días personal del ayuntamiento ha estado hostigando a comerciantes independientes exigiéndoles que pasen al ayuntamiento a pagar su derecho de piso, lo cual han denunciado públicamente, y por ello en esta ocasión los agredieron directamente por las denuncias y el apoyo que han brindado a otros comerciantes para ejercer su libre derecho al trabajo digno.

Es importante hacer notar que estas políticas opresivas en contra de la gente del pueblo es parte de algo más grande, un proceso de centralización de la administración comercial y de control contra quienes no aceptan someterse a trabajar bajo el mando de quienes detentan el poder.

El gobierno quiere tener ese control sobre todo y proyecta como enemigos públicos a quien no se somete a su administración. Es una situación indignante que un pueblo como Jojutla se esté convirtiendo en un centro de acaparamiento de capital por unas cuentas cadenas comerciales extranjeras que están destruyendo el comercio local e independiente de la gente originaria de la región.

Si ponemos atención, cada vez hay en Jojutla más tiendas “modernas” que pretenden dar al lugar apariencia de un “primer mundo” que no existe, que es ajeno a las formas tradicionales de vida de los morelenses, y que sin embargo, a ellos los gobiernos les dan todas las facilidades para que se establezcan y se enriquezcan a costa de la vida consumista que nos imponen, mientras que a la gente del pueblo que intenta ganarse la vida la hostigan y reprimen.

¡EXIGIMOS AL AYUNTAMIENTO DE JOJUTLA ENCABEZADO POR ALFONSO DE JESÚS SÓTELO MARTÍNEZ, PRESIDENTE MUNICIPAL, ALTO A LAS AGRESIONES Y A LA REPRESIÓN HACIA LOS COMERCIANTE S INDEPENDIENTES!

!RESPETO AL DERECHO DE LA GENTE DEL PUEBLO A EJERCER SU DERECHO AL TRABAJO!